sábado, 12 de marzo de 2016

PROFUNDIZANDO LA VOCACIÓN MISIONERA



Hola Amigos/as!
Tuve la gracia de participar del Curso de Formación Misionera Internacional organizado por el Centro Misionero Maryknoll, en Cochabamba – Bolivia. Fue una experiencia muy rica, una gran zambullida en América Latina. Pensando en mi experiencia de iglesia en Córdoba (Argentina), me sentí muy lejos, casi fuera de Latinoamérica. Creo que nuestra reflexión como Iglesia está un tanto desencarnada, le falta inclusión, apertura, espacios donde todos y todas encontremos nuestro lugar, nos sintamos acogidos/as, escuchados/as, acompañados/os, donde el “Todos/as somos iguales ante Dios” se haga realidad aquí y ahora.
Con la técnica de talleres, con los elementos que íbamos recibiendo y que nos enriquecían, fuimos construyendo nuestra propia reflexión, a partir de las experiencias en nuestras prácticas misioneras. Hermanos y hermanas de Chile, Bolivia, Perú, Argentina y hasta Madagascar (África) compartimos en la cotidianeidad,  nuestras vidas y nuestra  misión durante 15 días. Reflexionamos acerca de los sujetos emergentes en nuestra sociedad hoy, que cuestionan y desafían nuestras prácticas misioneras… claro que hay que dejarse cuestionar, no siempre es tan evidente en nuestra Iglesia.
 Hermanos y hermanas con más formación y experiencia que nosotros/as nos iluminaron acerca de las hermenéuticas que ellos/as manejan intentando realizar una reflexión inclusiva sobre estas realidades que nos desafían. Trabajamos particularmente con 3 de ellas: hermenéutica feminista, hermenéutica campesina y hermenéutica Queer (diversidades sexuales). Se hacía evidente la necesidad de una deconstrucción de las categorías que tenemos internalizadas para dar lugar a las nuevas perspectivas que la realidad nos presenta. También fue muy interesante la reflexión acerca de la literatura sapiencial: los libros de Job, Proverbios, Eclesiastés, Eclesiástico y Sabiduría. Para esto nos zambullimos primero en nuestras propias raíces, haciendo presente nuestros ancestros y sus sabidurías, aquellos/as que nos precedieron y nos dejaron una herencia rica en sabiduría; para luego recuperar la sabiduría bíblica.
Nuestra concepción de misión y nuestras prácticas misioneras sufrieron un gran sacudón, fueron cuestionadas e interpeladas. Dios quiera que cada una, cada uno permanezca abierta/o a esos cuestionamientos para ser capaces de emprender  los caminos que nos conduzcan a una renovación inclusiva de nuestra misión. Ánimo! Que la misión sea nuestro Estilo de Vida. Un abrazo en Cristo!


Hna.Liliana B. Parlanti, nsa.

No hay comentarios.: